11 mayo 2008

To Do List (Para después de la Tesis)

  • * Graduarme la vista. Y comprar monturas nuevas. De pasta, por supuesto.
  • * Ir al dentista. Pedir presupuesto para una ortodoncia (sí, igual ya he alcanzado la madurez necesaria para no avergonzarme de tener hierrecitos en los dientes).
  • * Hacer un plan de comidas. Dejar de comer ensaladas y congelados. Dejar de tener la nevera siempre vacía. Cocinar. De hecho:
  • * Aprender a cocinar. Hacer un curso, si es posible.
  • * Dormir más de seis horas cada día.
  • * Leer literatura. No artículos, manuales o libros de texto: novelas.
  • * Limpiar esa cosa rara que le trajeron las niñas alemanas a C. para hacer pretzel, que nunca llegamos a saber qué era, aunque sí nos decían que era peligroso, y que reventó en forma de volcán de espuma blanca solidificada en la alacena.
  • * No trabajar los fines de semana. Nunca. En lugar de eso, aprovecharlos para ir a nadar por la mañana, y meterme después en la sauna y el yakuzzi, y salir con mi piel reluciente a tomar cervezas al medio día en El Salvador, para ir de compras, para estar tirada en el sofá o para estar tirada en la playa, para escuchar música, para ver películas, o incluso mejor, para engancharme a alguna serie y verla de forma compulsiva.
  • * Trabajar. Pero en proyectos nuevos. Escribir los artículos que tengo a medias. Materializar las ideas que se me han ido ocurriendo a lo largo de estos meses, darles salida.
  • * No sentirme culpable por salir con mis compañeros a tomar una cerveza al medio día.
  • * Estudiar algún idioma. ¿Retomar el japonés? ¿Retomar el alemán? ¿Prepararme en francés, por si acaso?
  • * Leer los blogs y webs que me gustan. Perderme por la red.
  • * Echar un vistazo a mi economía. ¿Estoy ahorrando? ¿O me estoy gastando el sueldo íntegro?
  • * Aprender HTML y hacer una web para mi grupo de trabajo.
  • * Hacer excursiones de fin de semana. A comer a sitios. A la playa. Escapadas para ver a mis supernenas. O para ver mundo. Viajar.
  • * Gastarme el sueldo íntegro en viajar para estar contigo todos los días que el Señor Renfe me permita.

09 abril 2008

Mi vida empezará de nuevo

a partir del 27 de Mayo.

Faralaesmudfight

¿Recuerdan el Bullballmudfight? Sí hombre, aquella magnífica adaptación del fútbol a las características nacionales que proponía El Irregular. Si no lo recuerdan, ya están visitando el link. Bien, pues acabo de caer en la cuenta de por qué este año está lloviendo tanto en la feria de Sevilla: no es mala suerte, no, ni un castigo cósmico para con los feriantes, sino una estrategia publicitaria para atraer a otro tipo de público. Este año el Ilmo. Ayuntamiento de Sevilla ofrece a los visitantes un espectáculo sin igual: las peleas de flamencas en el barro, o Faralaesmudfight. Porque díganme: ¿Qué hombre no ha disfrutado mirando una pelea de mujeres en el barro? ¿Y qué mujer en su sano jucio no ha querido participar en alguna? No se lo pierdan: la entrada es gratis, y en los intermedios ofrecen manzanilla, tortilla y pimientos fritos.

08 abril 2008

Conquista

Primero fue su corazón. La música, el sentido del humor, los planes. Después llegó la voz, nada que ver con la imagen mental que se había prefabricado. El salto de una a tres dimensiones fue más complicado, aceptar que también tenía cuerpo, materialidad. Los labios resultaron ser un premio, y se pasaba las horas mordiendo suavemente su mentón. La curva de vello que rodaba de su pecho a su ombligo se convirtió en el camino más deseado. Después las piernas, y los pies, con sus deditos perfectamente alineados. Ahora siempre siente ganas de besar sus manos cuando le mira hablar.



Versión del cuentecito de Snake.

Las cosas que más me gustan


Entre las cosas que más me gustan en el mundo están las rayitas de luz en la pared por las mañanas y el ratito en que abres los ojos pero aún no estás despierto.


Fotografía por Samanta.

27 marzo 2008

Lo que veo por las noches

Es curioso, me dijo. Cuando te estás quedando dormida, se ve cómo tus ojos se deslizan hacia arriba por debajo del párpado... y "se dan la vuelta". Se estremeció y se rió suavemente. Es un poquito extraño, ¿no crees?

Yo también sonreí, y pensé: Quizá porque mis ojos giran hacia el interior de mi cerebro cada noche, veo esas cosas tan extrañas cada vez que duermo...

01 marzo 2008

El aire huele a...

Paseo bajo los árboles volviendo del trabajo. Entonces aparecen, caminando cerca de mí, un grupo de adolescentes. Posiblemente estarán en su primer o segundo año de instituto. Hay dos niñas y tres niños. Dos de ellos van delante, desinteresados del alboroto en la parte trasera de la pandilla. El otro niño y las dos niñas ríen constantemente, se empujan, gritan. Él se hace querer. Es guapo, cubierto de pecas, alto, con ese insoportable aire rebelde que posee a algunos chavales. Ellas son clónicas. Morenas, de pelo liso, visten las mismas prendas compradas en una tarde de sábado en Bershka. Llevan tres camisetas superpuestas de distintos tamaños, azul, amarillo, verde, zapatitos de lunares, idénticas diademas, cinturones plateados gigantescos, bolsitos de plástico. Tocan suavemente al niño alto, siguen riendo. Coquetean. Una de ellas se pone delante de él, caminando con aires de diva. Gira la cabeza y agita el pelo como ha visto en la tele que hacen las chicas bonitas en la publicidad.

Entonces lo percibo. Están pasando justo a mi lado y caminan más rápido, dejando tras de sí una misteriosa estela en el aire. Un aroma inconfundible, viejo, extraño, salta del túnel del tiempo y encuentra mi nariz.

Chicle de cereza.

En las escaleras de casa el vecino del segundo es universitario y alternativo. Lleva rastas, tres o cuatro piercings visibles, y una bandolera de tela a rayitas. Me adelanta y entonces me doy cuenta de que el chico de las rastas huele igual que mi abuelo, que mi amiga, que mi jefe, y que el hermano mayor de mi padre.

Nenuco.

Llego a casa. El aire huele a calor, a sol entrando por las ventanas, a polvo en el salón. Entonces él me recibe con una sonrisa de par en par y le beso en la boca, feliz de amarrar en mi puerto favorito.

Café italiano, del mejor.

17 febrero 2008

Trenes de nuestras vidas

Trenes. Largas sucesiones de momentos que pasan velozmente ante nosotros, rompiendo la barrera del sonido, relativizando el tiempo y el espacio. Trenes que nos unen. Trenes que nos separan. Trenes que me llevan de tu boca a tu ombligo, desde la risa hasta el sueño, de la vigilia hasta tus ojos. Trenes que me traen tus manos, trenes que me roban tu presencia para camuflarte entre la multitud. Paisajes fugaces tras la ventana. Suerte de pasajes en clase preferente.




Imagen de xkcd.com

03 febrero 2008

Work in Progress


Imagen de PhD Comics, claro.